Qué extraña esta
noche que el clima propone fría
mis músculos en
cambio, hierven la sangre
por medio de una
enfermedad
patología hija del no
tenerte.
Como estoy aquí y tu allá
No encuentro motivo
pa´ ordenar mi cama
si es contigo que la
desordeno nuevamente
cuando la luna pinta
el cielo
me alojo en un nido sucio
almacén de mis artesanías
los besos imposibles de abotonar
si tu boca es el ojal.
La fiebre trabaja con
dedicación
la (mala) suerte no
espera
pone dudas en la almohada
cuando no miro
ladronas del sueño
que me hacen pensar:
me aceptas y me
apañas en la sequedad de la distancia
sufres y yo sufro después
por no cuidarte
un día te salve de
las rocas pero
la privación de
abrazos parece herirte más.
Me aferro a creer que
peor
habría sido no habernos conocido
que no soy un Sísifo
más
admito que el presente es un vórtice
y la cruz que tenemos
que llevar
juro la guardaré bajo
mis costillas
para que no te pese
más.