jueves, 3 de septiembre de 2020

 

Hay libertad genuina

en la búsqueda interior

en desbridarse

en proteger el código usando el propio cuerpo

en mirar de frente al filo de la guadaña

y morir sonriendo.

jueves, 20 de agosto de 2020

A ti.


Poeta que no terminas de leer
las líneas ofrecidas
por alguien sin zapatos,
amarra una roca a tu cuello
y lánzala al mar.

jueves, 23 de abril de 2020

miércoles, 8 de abril de 2020

Frío de muerte


La cerámica está rota
la buena intención no la pega
la buena intención es fría.

siendo inerte vivió
mientras el flautista sopló su aura en ella.

Los pedazos blancos, desparramados y afilados
hiere algo dentro
el consuelo ofrecido es pobre.

Escenarios sin gente recorridos
parques, árboles, insectos y aves que aplaudieron
niñas, ninfas y brujas que bailaron
son recuerdos que se agolpan. Duele.

Solo queda un zumbido en los oídos
porque no vuelve lo que se fue
las leyes del mundo lo prohíben.

Batuta quebrada.


Quisiste migrar
agitando tus bracitos delgados
soñando con fuerza, no sin angustia.

Drenaste vitae de mi lápiz
sin darte cuenta, quedó en tus pentagramas
quizás la sientas, quizás no.

Ocasionalmente, presiono el pecho de mi inspiración
a ver si revive, helada e inerte.
Descargo rayos y hago rituales.
Si no vuelves, llévame contigo.

viernes, 28 de febrero de 2020

jueves, 20 de febrero de 2020

¿Volverás?


Nostalgia otoñal
apuñala al verano.

Recorro el álbum de mis recuerdos
Me detengo
te envidio
Rin
que puedes verla y yo no.  


lunes, 10 de febrero de 2020

El muerto vivo.


Untando la calle de sangre
Con las vísceras esparcidas
Mordido en partes
Podrido en otras
 pluma de un carroñero en mano
Vuelvo a escribirte.

viernes, 24 de enero de 2020


Imágenes translucidas
Un sueño confuso
O recuerdos plegados
Murió el caballero
Murió el dragón
Todo el bosque ardió
Sin canciones ni funerales.

Desde ahí que vivo
Siempre al cara y sello

miércoles, 8 de enero de 2020

lunes, 6 de enero de 2020

Hay cordeles que por más vueltas que se den, nunca se anudan.


Todavía oyes en tus viajes
la flauta de pan con la misma melodía
que eriza tus pechos, entreabre tus labios
y suaviza tu ceño.

Preguntas con los dedos
¿Cómo estás?
A veces hay respuesta, otras no.

Así, cada vez que mires a la tierra
él mirará al espacio
siendo unos cabos malditos
que por más vueltas que se den
nunca amarran nada.