9:30 y ya había comprado lo que buscaba, un gran neumático
con su llanta de segunda (seguro robado
como me robaron el mío). Bastante pesado, así que lo amarré a un carrito de
feria. Siendo temprano y como buen provinciano, me dispuse a pasear por
Santiago para aprovechar. Así pasamos todo el día, ¡disfrutando de todo!,
viajes en el metro, la comida mexicana, vitrinas, el Hobbit 3D en el cine y
más. Algunos miraban raro como diciendo:
mira al güeon del neumático, cuando nos tomábamos fotos. A mí no me importo,
porque estaba con mi nuevo amigo.
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